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Historia

Hablar de la historia del Club Deportivo es tanto como hacer un balance del deporte en la capital vizcaína. Esta institución tan emblemática en Bilbao nació en 1894 de la mano de un grupo de hombres entusiastas que buscaban un espacio donde practicar “sport". Liderados por el gimnasta José Zamacois Bengoa, crearon la “Sociedad Gimnástica Zamacois”, origen del Club, que a finales del siglo XIX ya contaba con más de 300 socios.

Fachada

Tras desaparecer el 1 de Junio de 1912 esta sociedad, el Club Deportivo abrió sus puertas en la calle Orueta, como fruto de la conjunción de tres sociedades: La Gimnástica Zamacois, la Federación Atlética Vizcaína y la Educación Física.

Fue el 5 de Abril de 1931 cuando se inauguró el nuevo edificio social en la Alameda de Recalde, encontrando así el Club su emplazamiento definitivo. Tras 29 años de servicio, estas instalaciones quedaron obsoletas, así que en 1965 comenzó la demolición de dicho edificio para pasar a la ejecución de un nuevo proyecto. Durante la semana del 18 al 25 de agosto de 1968, Semana Grande de Bilbao, se inauguró el nuevo.

Fachada nueva

Son incontables los deportes que este Club ha impulsado en Bilbao. Podemos empezar por la Natación, la primera piscina que todos recordamos; el equipo de Baloncesto, la Esgrima; la Halterofilia y la Gimnasia; la Montaña y el Esquí; y por supuesto la Pelota, recuperada en los frontones del Club Deportivo. Todos estos deportes, desconocidos y minoritarios en su momento, son populares hoy en Bilbao gracias a la labor del Club Deportivo.

Pero ha habido otras disciplinas no tan conocidas como la Caza, la Pesca, el Ajedrez, el Baloncesto, el Hockey, Remo, Tenis, Rugby, Halterofilia o el Piragüismo que completaron la imagen de una oferta deportiva variada y de calidad. Sin olvidarnos de la más entrañable de sus secciones, la del popular Circo Amateur que desplegó su imponderable labor benéfica desde 1931.

Además de la promoción del deporte, el Club Deportivo se ha caracterizado también por su dinamismo y actividad en el ámbito de la cultura y el ocio.

En recompensa a su trayectoria, el Club Deportivo ha sido merecedor de premios tan prestigiosos como la Cruz de la Beneficiencia con distintivo blanco, concedida por el Ministerio de Trabajo en 1936, o la Copa Stadium, de manos de la Delegación Nacional de Deportes en 1946. Y no podía faltar el reconocimiento de la sociedad bilbaína, a la que en última instancia ha pretendido servir durante sus más de cien años de vida. El día de San Silvestre de 1970 el Club Deportivo recibió la Medalla de Oro del Ayuntamiento de Bilbao.